Cómo limpiar y proteger tus herramientas después del verano

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Ahora que hemos superado el ecuador del verano, es buen momento para ofrecerte una serie de consejos que te servirán para mantener tus herramientas en perfectas condiciones. Sobre todo las que sueles utilizar más en esta época del año, como las relacionadas con la jardinería.

La importancia de una correcta limpieza

Una vez finaliza esta estación y dejamos de usarlas, acostumbramos a guardarlas hasta que vuelven a hacernos falta. Para evitar que el óxido las corroa o que, debido a la falta de cuidados, estas dejen de funcionar, lo mejor es llevar a cabo una limpieza exhaustiva.

La humedad o la suciedad pueden estropearlas y también están expuestas a sufrir golpes. Por eso, salvo que las necesites habitualmente durante todo el año, sería interesante que las conservaras en un lugar seguro, como una caja metálica, o bien colgadas y adecuadamente organizadas en la pared de tu trastero, garaje o taller.

En cualquier caso, acostumbra siempre a limpiarlas antes de guardarlas. Para ello, utiliza los productos específicos que encontrarás en el mercado, como desengrasantes, aceites, desoxidantes y lubrificantes. Te servirán para mantener siempre a punto tu maquinaria y alargar su vida útil.

Eso sí, antes de aplicarlos, procura siempre protegerte como es debido usando guantes, máscara o gafas, ya que su composición suele contener elementos bastante tóxicos. Presta especial atención a la hora de leer la etiqueta de cada producto, puesto que puede que alguno no esté recomendado para según qué utensilios, sobre todo si son eléctricos.

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Trucos caseros para mantener tus herramientas en perfecto estado

Para que la limpieza sea efectiva, es importante que dejes que el concentrado actúe durante unos minutos. De esta forma, la grasa y la suciedad se desintegrarán con más garantías. Después, deberás retirarlo con un trapo seco, aunque también puedes emplear un cepillo.

No solo hay que limpiar las herramientas, sino que también es conveniente que eches mano de preparados que sirven para protegerlas y mantenerlas intactas. Anticorrosivos que harán que las piezas permanezcan como el primer día aunque vayan a estar guardadas durante meses o años.

Tienes la posibilidad de valerte de soluciones caseras para tales fines. No es estrictamente necesario que emplees productos específicos. Por ejemplo, seguro que tienes en casa bicarbonato de sodio, el cual arroja muy buenos resultados con este tipo de piezas metálicas.

Si le añades un poco de zumo de limón, comprobarás que los resultados son asombrosos. Estos remedios son válidos cuando se trata de quitar el óxido incrustado. También son muy prácticos el vinagre blanco y el refresco de cola. Sumerge las herramientas durante unos minutos y verás que después te resulta más fácil limpiarlas.

Para acabar con la suciedad en estos utensilios, puedes usar igualmente aceite de linaza o aguarrás. La patata es otro truco de andar por casa; si cortas una por la mitad y aplicas un poco de jabón en la parte que no tiene piel, al frotar verás que el óxido desaparece sin dificultad.

Con estas recomendaciones, tus herramientas lucirán como nuevas por más tiempo y te durarán muchos años. Siempre las tendrás disponibles y en perfecto estado cuando las necesites.

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