Tipos de andamios que existen y qué tener en cuenta

Andamios

Dependiendo del tipo de obra que tengas que realizar, deberás utilizar unos andamios u otros. Estos elementos tan imprescindibles en el sector de la construcción, te facilitarán el trabajo en las alturas. Por ello, queremos que conozcas las características de cada grupo.

Tipos de andamios

Podrás encontrar diferentes estilos de agrupación para los andamios, por ejemplo, por su tipo de fabricación, por el material que predomina en la estructura, por su sistema o por las cargas y homologaciones. No obstante, y debido a su importancia, centraremos el artículos en la clasificación por su forma de apoyo.

Andamio tubular

El andamio tubular cubrirá toda la superficie de la fachada sobre la que debas actuar. Si vas a realizar trabajos de rehabilitación, y para aportar mayor seguridad, te recomendamos que instales unas redes especiales para impedir que caigan objetos a la calle. Este estilo de producto carece de tecnología y, por tanto, no ofrecerá fallos mecánicos o electrónicos. Además, podrán trabajar a la vez y en diferentes niveles de altura, más operarios que en otros sistemas.

Andamio tipo cremallera

El andamio tipo cremallera se constituye por una o dos torres de metal que se apoyan en el suelo y sobre las que se sujeta una plataforma horizontal que sube y baja mediante motores. Podrás manejarlo a tu voluntad y posicionarlo en el nivel de trabajo que tú desees. Estos productos se montan y desmontan muy fácilmente y te permitirán la elevación de cualquier material de obra. Por el contrario, es necesario que controles el número de operarios que vayan a subir.

Andamio tipo suspendido

El andamio tipo suspendido se caracteriza por disponer de una plataforma de apoyo que es sujetada por unos cables de acero. Son los más ligeros del mercado y también tienen una rápida instalación. Como tienen unas dimensiones más reducidas que los otros modelos, podrás utilizarlo en aquellos lugares estrechos, como los patios de luces. Deberás controlar la carga que pones sobre ellos porque no tienen la resistencia de los otros modelos.

El uso de cada andamio estará condicionado por diferentes factores que deberás tener en cuenta como, por ejemplo, el tipo de trabajo, la ubicación o la duración. En algunas ocasiones, será conveniente que analices la solicitud de que intervengan varios sistemas simultáneamente.

Andamio

Montaje de un andamio

Dentro de los factores fundamentales que deberás tener en cuenta para el montaje de un andamio es que lo realice una persona experta en el sector y sea apta para ello.

Por supuesto, solo debes utilizar artículos de calidad que cumplan la normativa vigente para afianzar la seguridad. El ancho de la plataforma de trabajo debe tener sesenta centímetros como mínimo y aquellas plataformas que estén a más de dos metros de altura, deben disponer de barandillas perimetrales.

Si vas a utilizar un andamio con ruedas, debes bloquearlas antes de comenzar a trabajar. Para una fijación óptima, la base debe ser una superficie firme y sólida.

En conclusión, los andamios eran, son y serán elementos indispensables en las obras y, aunque se vayan creando modelos más innovadores, siempre te servirán para movilizar y transportar materiales y operarios a diferentes zonas de las obras.